En el sector de la iluminación es común escuchar frases como:
“Yo ya tengo experiencia”, “tengo un diplomado” o “llevo años trabajando en esto”.
Pero con la entrada en vigor del RETILAP 2024 que pronto va ser 2026, surge una pregunta incómoda pero necesaria:
¿Eso es suficiente para ser considerado competente hoy?
La respuesta corta es: no siempre.
La respuesta técnica es: depende de cómo puedas demostrarlo.
La competencia profesional ya no es solo percepción
El RETILAP deja claro que la competencia en iluminación no se presume, se verifica.
Y lo hace estableciendo requisitos concretos para todas las personas que intervienen en las instalaciones de iluminación y alumbrado público: diseñadores, constructores, interventores e inspectores.
Hoy, ser competente implica cumplir simultáneamente tres pilares:
1. Habilitación legal: el punto de partida obligatorio
El primer filtro no es técnico, es legal.
Para intervenir en instalaciones de iluminación debes contar con:
- Matrícula profesional vigente
- Un título de pregrado cuyo alcance habilite legalmente el diseño, construcción, interventoría o inspección
El RETILAP no se queda solo en el nombre del título. Cuando hay dudas sobre el alcance profesional, se analiza:
- El pensum académico
- El núcleo básico de conocimiento (SNIES)
- El perfil del egresado
- La Clasificación Única de Ocupaciones (CUOC – DANE)
👉 Conclusión: no todo profesional puede hacer de todo en iluminación, aunque tenga experiencia.
2. Formación en iluminación: más que un curso corto
El reglamento es explícito:
para diseñadores, constructores e interventores no basta con saber del tema.
Se exige como mínimo:
- Diplomado en iluminación o alumbrado público de al menos 120 horas, o
- Posgrado en iluminación (especialización, maestría o doctorado)
Además, cuando se intervienen instalaciones especiales (túneles, hospitales, aeropuertos, escenarios deportivos, áreas clasificadas), se requiere formación específica adicional, no generalizada de al menos 40 horas en cada enfasis.
👉 Conclusión: la formación debe ser formal, verificable y pertinente al tipo de instalación.
3. Experiencia demostrable: no basta con decir “yo lo hice
Para ciertos roles, especialmente los interventores e inspectores, la experiencia no es un valor abstracto o complejo.
El RETILAP exige:
- Mínimo 3 años de experiencia certificada para inspectores
- Hasta 7 años de experiencia para directores técnicos
- Evidencia documentada de actividades reales: diseño, construcción, operación, mantenimiento, interventoría o inspección
👉 Conclusión: la experiencia debe poder probarse, no solo narrarse en una HV.
El caso especial de los inspectores: certificación por competencias
Aquí el RETILAP es aún más riguroso.
Un inspector no es competente solo por ser ingeniero o especialista.
Debe contar con una certificación de competencias emitida por:
- Un Organismo de Certificación de Personas acreditado por ONAC bajo ISO/IEC 17024, o
- Una entidad pública habilitada por el Ministerio de Trabajo (aún no hay)
La certificación evalúa:
- Conocimientos técnicos
- Pruebas prácticas (en campo o simuladas)
- Evaluación de experiencia
- Capacidad real de emitir juicios técnicos independientes
Además:
- Las certificaciones tienen vigencia
- Requieren seguimiento periódico
- Pueden ser suspendidas o retiradas
👉 Conclusión: ser inspector es una función técnica de alta responsabilidad, no un título honorífico.
Y para el constructor de sistemas de iluminación
Debe ser si o si ingeniero eléctrico, electricista o electromecánico, con la formación académica exigida (120 h + 40 + 40 + …) y con matrícula profesional por supuesto.
Entonces… ¿qué te hace realmente competente en iluminación?
No es una sola cosa.
La competencia profesional, según el RETILAP, se construye cuando se alinean:
✔ Habilitación legal
✔ Formación formal y pertinente
✔ Experiencia demostrable
✔ (En algunos casos) certificación por competencias
✔ Ética y responsabilidad profesional
El nuevo reto: demostrarlo
El verdadero cambio que introduce el RETILAP 2024 no es solo técnico, es cultural:
Pasamos de “yo sé” a “yo puedo demostrar que soy competente”.
Por eso, cada vez será más importante:
- Tener soportes claros
- Mantener la formación actualizada
- Contar con validación externa y respaldo profesional
Reconocimiento, respaldo y visibilidad profesional
El sector de la iluminación necesita profesionales formados, identificables y confiables.
Por eso, contar con un respaldo institucional deja de ser opcional y pasa a ser estratégico.
En este marco:
La ACDL abre convocatoria para profesionales formados en iluminación, alineados con el nuevo reglamento RETILAP, que buscan:
- Reconocimiento técnico
- Respaldo gremial
- Visibilidad profesional ante el sector